Liderazgo y unidad como lucha contra el covid-19

Liderazgo y unidad como lucha contra el covid-19

#Yomequedoencasa #joemquedoacasa

La alarma del covid-19 no es la que hace subir la temperatura de nuestra sociedad y ni siquiera se comporta como un termómetro adecuado para controlar nuestra salud social. Son las pequeñas cosas las que marcan el día a día de nuestro país. 

Permanecer en casa te da inputs. Por ejemplo, notar que el niño pequeño del piso de arriba cada día que pasa corre más rápido por el pasillo. Los niños y sus familias sí son un buen medidor de la situación actual. Ahora que millones de familias permanecen confinadas en sus casas, familias de todo tipo, algunas de ellas monoparentales, ahora es cuando vemos cuántos ejercicios hay que hacer para entretenerlos. Eso si el entretenimiento no se convierte en un difícil juego de equilibrio con la conciliación familiar, especialmente, aquí sí, en el caso de las familias monoparentales. La meta con los niños no puede ser otra que hacerles vivir con facilidad este momento que puede alargarse en el tiempo y que deben asumir también como parte de su vida. 

De este tiempo seguro que sacaremos lecciones individuales y colectivas. Lo serán las muestras de solidaridad producidas en los aplausos en apoyo a quienes trabajan por nosotros, de forma especial a toda la comunidad sanitaria, pero también el simple hecho de permanecer en casa por el bien común. 

También es una lección que sea el Gobierno quien lidere la mayor inyección económica de todos los tiempos para paliar esta crisis. Concretamente, hablamos de una inyección de 200.000 millones de euros que priorizarán un conjunto de políticas estratégicas que servirán para garantizar la cohesión social durante y después del covid-19. Estamos hablando de políticas para las familias, para las empresas, para la PYME y para los autónomos de España que, junto a la inversión en la investigación contra la lucha del virus, suponen un gran paso si no el mayor paso que haya dado el Estado para con su ciudadanía.

El momento exige unidad política y civil. Una unidad que debe encabezar ahora el Presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, cuya mirada global de la situación nos permite la reconstrucción social y económica del país. En este sentido, el Presidente en su comparecencia en el Congreso de los Diputados ha dejado clara su apuesta por el fortalecimiento de los servicios públicos como la mejor defensa, y la más necesaria, para las familias y también para el conjunto de la economía. 

Se necesita hoy más y mejor Estado del Bienestar, sobre todo, por todo el tiempo que la derecha ha permanecido con los ojos vendados. Una derecha que se vendó los ojos no sólo ante la injusticia, sino ante los estragos sociales que han generado sus políticas en una de las mayores crisis financieras: la de 2008, una crisis prolongada más de diez años. Habrá que hacerles memoria y recordarles que plantean las mismas medidas económicas que las que han agravado la cohesión social en nuestro pais. Tanto es así que en 2018 la UE nos recordaba que España era el cuarto país más desigual del conjunto de la eurozona.

Por ello, tenemos ahora una oportunidad maravillosa para explicarle a los jóvenes, por ejemplo, por qué es necesario un Estado del Bienestar sólido y por qué es imprescindible, además,un sistema de pensiones y de prestaciones que, en momentos como el actual, permita al Estado dar respuesta y le permita protegernos ante riesgos endógenos y exógenos capaces de paralizar un país.

Es por todo ello que me remito al colectivo de las personas mayores, un colectivo clave a lo largo de nuestra historia democrática, quizá uno de los más desprotegidos y uno que, sin embargo, desde el 2008, ha apoyado y apoya el bienestar social de nuestro país. Todos debemos sacar una lección de ellos, especialmente los jóvenes, con cuyo reconocimiento le dan sentido a su actual sacrificio.

Por último, cabe añadir que estamos ante un reto colectivo básico. Debemos ser capaces de hacer que la ciudadanía se reconozca en sus instituciones, en los poderes públicos, e incluso que asuman y que entiendan todas esas posibles deficiencias que hacen que, entre todos, nos reconozcamos como un país.

L’Hospitalet de Llobregat, 18 de marzo de 2020.

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